Neuquén vuelve a mover el dial salarial: los estatales cobrarán en octubre un 6,36% extra por inflación
La actualización trimestral se calcula con un promedio entre el IPC neuquino y el del INDEC. Hay bonos en juego, nuevas subas hasta 2027 y detalles que conviene repasar antes de ver el número en el recibo.
Amaneció frío en la comarca y, mientras el viento de la tarde empezaba a peinar los álamos del frente, lo primero que me llegó al celular fue el mensaje del Ministerio de Economía de Neuquén con el porcentaje que van a percibir los estatales este mes. Es la tercera actualización trimestral del año, y vuelve a mover la línea salarial del Estado provincial. Leelo con calma, porque tiene más miga de la que parece.
Lo concreto: con los sueldos de octubre se aplica un aumento del 6,36%, calculado sobre la variación del Índice de Precios al Consumidor entre julio y septiembre. Para que el número no quede atado a una sola mirada, el gobierno promedia dos índices: el de la Dirección Provincial de Estadística y Censos de Neuquén y el del INDEC. Así, el porcentaje final es un punto medio que intenta reflejar lo que efectivamente pasa en las góndolas de la región.
Cómo se llega al 6,36% y qué viene después
- Octubre de 2026: aumento del 6,36% por inflación (julio a septiembre), con base en el promedio entre el IPC neuquino y el INDEC.
- Noviembre de 2026: incremento adicional del 4% sobre los haberes ya actualizados en octubre.
- Enero de 2027: 3% extra, luego del ajuste por IPC de ese mes, y un bono de 480.000 pesos en la segunda quincena.
- Asignaciones familiares: se actualizan por IPC dos veces al año, en junio y en diciembre.
- Ropa de trabajo: pago en dos cuotas, con una recomposición del 7% en el primer pago de 2027.
A esa foto hay que sumarle una suma extraordinaria no remunerativa ni bonificable de 410.000 pesos que ya se cobró en septiembre. El dato no es menor, porque cae en un momento donde la heladera aprieta y el surtidor también. Y hay otro bono en danza: 480.000 pesos que se pagarán en la segunda quincena de enero de 2027, a modo de puente mientras siguen llegando los ajustes trimestrales.
El acuerdo paritario que firmaron el gobierno y los gremios está vigente desde julio de 2026 y se extiende hasta junio de 2027. En el medio, la idea es que el sueldo no quede tan atrás del precio de las verduras, la nafta o la cuota del colegio. Por eso, además de las cláusulas atadas a la inflación, se incluyeron recomposiciones específicas para ciertos sectores: por ejemplo, una compensación por ropa de trabajo que se ajusta también por IPC.
A quiénes alcanza y a quiénes no
El beneficio por indumentaria llega, entre otros, a trabajadores de Obras Públicas, Registro Civil, OPTIC, Tribunal de Cuentas, IPVU-ADUS, Auxiliares de Servicio, Salud, EPROTEN, RTN y la Subsecretaría de Trabajo. Quedan fuera de ese ítem los empleados de CIPPA, EPEN, EPAS e ISSN, que tienen convenios propios o regímenes diferenciados.
Los agentes encuadrados en la Ley 3395, del área de Rentas, perciben lo que les corresponde por 2026, pero quedan exceptuados de los beneficios previstos para 2027. En tanto, el personal de EPROTEN bajo la modalidad de temporada cobra las cuotas conforme a los períodos de actividad que establece su convenio colectivo.
El bolsillo y la consulta que siempre vuelve
Más allá del porcentaje, la pregunta de la gente es siempre la misma: en qué queda todo esto para la economía del hogar. Para eso, lo más razonable es mirar la liquidación del recibo con la lupa puesta: base actualizada de octubre, el 4% de noviembre encima, más el 3% de enero, sin olvidar el bono de 480.000 pesos que llega a mitad de mes.
El acuerdo también alcanza a municipios que no reciben coparticipación y a comisiones de fomento, lo que uniforma el criterio en buena parte del territorio neuquino. Para llegar a donde se cobra, todo sigue el mecanismo habitual: acreditación en cuenta, según el cronograma que ya manejaron en septiembre.
Antes de cerrar, lo que más escucho entre mis conocidos de Neuquén es la duda típica: alcanza o no alcanza. Por eso quise pedirle una mirada de alguien que vive el día a día del Estado. María Albán, administrativa del Registro Civil en la capital y vecina de Centenario, me dijo mientras cargaba la garrafa: "Tener la cláusula por inflación ya es un piso. Pero lo que sirve es que se note en la góndola. Con el bono de septiembre y el de enero se puede armar la temporada sin desangrar el aguinaldo".
En resumen: hay 6,36% en octubre, otro 4% en noviembre, 3% más en enero, dos bonos en el camino y revisiones por IPC que se repiten en junio y diciembre. Ahora falta lo de siempre: ver cómo se traduce todo eso cuando uno pasa por la verdulería del barrio.
