Muse de Meta arma fichas automáticas de familiares, amigos y colegas cada hora
El asistente de inteligencia artificial construye perfiles sobre el entorno cercano del usuario a partir de chats y conexiones en redes. Un investigador accedió a las instrucciones internas y describió la rutina. La compañía dice que el control es del titular, no de quienes aparecen registrados.
Reconocer al plomero que vino el mes pasado o acertar las flores que la pareja prefiere no es casualidad: es parte de lo que Meta propone con Muse, su asistente de inteligencia artificial. Para lograrlo, la herramienta recaba datos sobre el usuario y sobre las personas con las que se vincula, según explicó Daniel Roberts, vocero de la empresa.
La memoria del sistema se actualiza de manera periódica. Karan Joshi, investigador independiente en seguridad informática e IA, logró que el chatbot le entregara archivos con sus instrucciones internas tras un pedido dentro de la propia conversación. Allí aparece una rutina que se ejecuta cada sesenta minutos y prepara perfiles de familiares, parejas, amistades, colegas y otros contactos, incluidas cuentas que el usuario sigue en redes sociales.
Que guarda y que no
Las fichas suman antecedentes del vínculo, intereses compartidos, temas pendientes y hasta datos de la relación. Tambien pueden incorporar cumpleanos, aniversarios, mudanzas, objetivos de ahorro en comun y desacuerdos anteriores, siempre que exista respaldo en conversaciones o conexiones previas. Las instrucciones son tajantes: trabajar con evidencia y no inventar detalles.
- Antecedentes del vinculo e intereses compartidos.
- Cumpleanos, aniversarios y cambios de domicilio.
- Objetivos de ahorro en comun y desacuerdos previos.
- Asuntos pendientes entre las partes.
- Cuentas que el usuario sigue en redes sociales.
Roberts sostuvo que ese contexto ayuda al asistente a cumplir los objetivos de quien lo usa. La informacion, dijo, proviene de contenido publico y de lo que el propio usuario comparte. Meta afirma ademas que cada cuenta corre en una maquina virtual separada, sin acceso para otros usuarios o agentes, y que el sistema pide confirmacion antes de mandar un correo o concretar una compra.
El control de la memoria, sin embargo, queda en manos de quien instalo Muse. Las personas registradas en las fichas no tienen forma de revisar que datos guarda el sistema sobre ellas ni de pedir su eliminacion. Esa asimetría es, por ahora, el punto mas sensible de un producto que todavia no tiene fecha de lanzamiento masivo en la Argentina ni precio confirmado para el mercado local.
