Mar del Platense: Argentina va por el pasillo largo hacia Qatar 2027
El conjunto nacional, con balance de 5-1 en los Clasificatorios FIBA, recibe esta noche a Puerto Rico con el objetivo de dar un paso firme en el Grupo F y empezar a sacarse de encima el fantasma de la ausencia en 2023.
Argentina ganó y se acomodó. Esa es la postal que dejó la selección en esta segunda fase de los Clasificatorios FIBA de América, donde suma cinco victorias y una sola caída, suficiente para compartir el segundo puesto del Grupo F con Uruguay y mirar de reojo a Canadá, el único invicto que todavía queda arriba en la tabla. Esta noche, en Mar del Plata, el conjunto dirigido por Pablo Prigioni recibe a Puerto Rico con una chance concreta de afirmar su candidatura al Mundial de Qatar 2027, después de la ausencia que dolió en 2023.
Cómo se juega el pasaje
El formato no perdona ni regala nada. La segunda fase reúne a doce selecciones repartidas en dos grupos de seis (E y F), y arrastra los resultados de la primera ronda, así que cada partido que se jugó desde el arranque del torneo cuenta en la tabla final. Al Mundial van los tres primeros de cada zona más el mejor cuarto entre ambas: siete boletos en juego sobre doce participantes. A Argentina, todavía con seis fechas por delante, le sobra matemática pero le falta sellar el trámite.
- Grupo F: Argentina, Uruguay y Canadá comparten arriba; Jamaica y Bahamas completan la zona desde la reclasificación.
- Rivales pendientes: cuatro cruces contra equipos del Grupo E que recién se suman ahora como adversarios.
- Lo que ya se vio: dos partidos previos ante Puerto Rico y Bahamas, ya conocidos de la primera ronda.
Lo de Puerto Rico no es un trámite ni un picnic. Es el clásico rival molesto de siempre, el equipo que te complica elástico, el que llega sin rótulo de favorito pero con la camiseta puesta y el orgullo como bandera. En el Grupo E, recién ahora convertido en adversario en esta etapa, aparecen los cuatro cruces que pueden terminar de ordenar la historia para los de Prigioni.
Argentina todavía no tiene el boleto en el bolsillo. La posición actual es favorable y el récord invita a ilusionarse, pero el margen de error no es amplio en una fase donde los puntos se arrastran desde el primer partido. La pregunta queda abierta y es la que sostiene la previa: ¿puede la selección cerrar la clasificación antes de la última fecha o llegará a definirla con el corazón en la boca, como nos tiene acostumbrado el básquet nuestro de cada selección?
Por lo pronto, esta noche hay que ganar. Después, a mirar la tabla. Y en la próxima parada, ya con la calculadora en mano, habrá tiempo para la chicana amistosa al rival que le toque. Por ahora, que tiemble Puerto Rico: Mar del Plata espera, y el pueblo básquet argentino también.
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