Lali sopló las velas a 35 años, pero en Río y con la agenda llena
La cantante y actriz argentina festejó su cumpleaños en el Festival de Cine de Río de Janeiro, donde acompaña al director Benjamín Naishtat en el estreno de "Glaxo". Entre la gira que cerró en River Plate y un video viral de bailarines africanos que le cantaron el Feliz Cumpleaños, el arranque de una nueva vuelta al sol la encontró lejos de casa pero rodeada de proyectos y de público.
Yo la crucé por primera vez cuando todavía era una chica que aparecía en Casi Ángeles, esa serie teen que varios de mi generación mirábamos después del colegio, y la verdad es que verla ahora, entrando a los 35 años en una alfombra de un festival internacional como el de Río de Janeiro, confirma algo que muchos intuíamos: Lali Espósito dejó de ser una promesa hace rato y se convirtió en una de las artistas más rendidoras de la escena argentina. Lo que me llama la atención, y se lo cuento porque vale la pena, es que este nuevo cumpleaños la encontró del otro lado de la frontera, en Brasil, trabajando. No de fiesta en una disco de Palermo Hollywood ni en un restaurante de Puerto Madero: en la presentación oficial de Glaxo, la película que dirige Benjamín Naishtat y en la que ella se pone en la piel de un personaje tan particular como "La Negra" Miranda, acompañada en pantalla por Marcelo Subiotto, Esteban Bigliardi y Esteban Lamothe. La cinta ya había tenido su paso por el Festival de San Sebastián y ahora toca lucirse en tierras cariocas, y la verdad que pensar que una intérprete argentina llega a un festival de cine de ese calibre como protagonista de una película nacional me parece un dato que no deberíamos dejar pasar por alto en la conversación cultural de estos días.
Pero bueno, también es cierto que un cumpleaños es un cumpleaños, y Lali, que es bastante activa en sus redes, decidió compartir con sus seguidores las horas previas al festejo desde su habitación de hotel. Ahí, mirando hacia la ventana, dejó un mensaje en su canal de difusión que a mí, personalmente, me pareció de los más sentidos: "Es mi cumple en un ratito, 35. Qué cosa, eh. Estoy re feliz y agradecida a la vida. Gracias a ustedes por su cariño siempre." Es el tipo de mensaje breve, casi al paso, que ella suele usar cuando quiere conectarse directo con el público sin intermediarios ni grandes producciones. Esa modalidad de hablarle a la cámara como si le hablara a una amiga en un café es parte de su marca personal, y a los 35 la sigue sosteniendo con la misma naturalidad con la que lo hacía cuando tenía 20.
Un saludo desde África que se volvió viral
Lo que nadie esperaba, y acá viene el costado más desopilante de la jornada, es que el saludo más comentado del día llegó desde otro continente. Un grupo de bailarines africanos le cantó el Feliz Cumpleaños en un video que en cuestión de horas se llenó de reproducciones y de memes: eran más de una docena de jóvenes vestidos con trajes tradicionales, sosteniendo una foto impresa de Lali y un cartel que decía "Feliz cumpleaños Lali Espósito, we love you so much", mientras cantaban fragmentos de "Mejor que vos" con ese acento africano que tiene una cadencia tan particular. Detrás del gesto hay un servicio comercial que permite contratar saludos personalizados con bailarines de origen africano, con entrega en 24 a 48 horas y un costo cercano a los 50 dólares, algo que muchos fans no sabían que existía y que a partir de este cumpleaños ya nadie va a olvidar. La artista le puso el clásico "me gusta" a la publicación y, sin proponérselo, le dio un empujón extra a un fenómeno que mezcla el fanatismo con las redes globales y el cruce cultural más insólito.
A mí, si me preguntan en la redacción cuál fue el momento más fuerte de este último año para ella, lo voy a decir sin dudarlo: la gira. Ver a una artista argentina llenar River Plate por tercera vez consecutiva no es un dato de color, es un hecho económico, social y cultural de los que marcan una época. Pero ojo, también pienso que este desembarco en el cine de festival, en un personaje como "La Negra" Miranda y de la mano de un director con la trayectoria de Naishtat, puede llegar a ser el capítulo que la consagre definitivamente como actriz, más allá de la música. Y los 35, lejos de ser una cifra de transición, le llegan con las dos cosas funcionando al mismo tiempo: la masividad popular y el reconocimiento artístico serio. No está mal para una chica de Belgrano que un día se subió a un escenario televisivo y no se bajó más.
“A la salida, mientras el público se acomodaba para la función de Río, una espectadora brasileña que se hacía entender con un español masticado me dijo algo que me quedó dando vueltas: "Ella es de las pocas que se nota que la pasa bien arriba del escenario, y eso no se puede fabricar".”espectadora brasileña en la previa del festival
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