Lali cerró su etapa en River con una noche de abrazos compartidos y un velo rosa
La artista despidió el ciclo de No vayas a atender cuando el demonio llama en el Monumental rodeada de Tini, Marilina Bertoldi y Miranda, en un show donde las canciones se mezclaron con palabras, recuerdos y un público que no paró de cantar.
Yo estaba ahí, acomodándome entre la multitud del Monumental, cuando a mi lado una chica se llevó las manos a la boca y dijo, con la voz quebrada por la emoción, «ahora sale Tini, ahora sale Tini». Tenía razón: Tini Stoessel apareció en el escenario con un pelo rosa intenso y un velo blanco que le caía sobre los hombros, y el estadio entero pareció contenerse un instante antes de estallar. Esa imagen me quedó grabada como la postal más fuerte de la tercera noche de Lali Espósito en River, la que terminó de cerrar la etapa de No vayas a atender cuando el demonio llama.
La cantante venía anticipando el cierre de este ciclo y lo resolvió como a ella le gusta resolver las cosas: rodeada de gente querida, con invitadas que son amigas y colegas a la vez. Tini fue la sorpresa más comentada de la velada, sobre todo porque su presencia venía siendo especulada desde hacía semanas. Cantaron juntas Like a Virgin y después se animaron a 1Amor, con la particularidad de que en esa última la guitarra la sostuvo Marilina Bertoldi, que también dijo presente sobre el escenario. Las tres recorrieron la pasarela, se abrazaron frente al público y se dieron un beso que ya es parte de la crónica de la noche.
Las invitadas y los looks que se recordarán
- Tini Stoessel, con pelo rosa y un velo blanco, sumó su voz en Like a Virgin y 1Amor y se mostró visiblemente emocionada al recordar que sigue a Lali desde chica.
- Marilina Bertoldi acompañó con su guitarra la interpretación de 1Amor y completó la imagen con una camisa negra, pantalones del mismo color y cadenas plateadas en la cintura.
- Miranda se subió al escenario para compartir Mejor que vos, la canción que Lali le escribió y dedicó a Pedro Rosemblat, quien esta vez la vio desde el campo, entre los demás espectadores.
Hubo un momento de la noche que me dio la sensación de estar viendo algo menos pensado y más sentido, y fue el cruce de palabras entre Lali y Tini. La anfitriona le dio la bienvenida, le agradeció por estar ahí y la abrazó. Tini, que no paraba de sonreír, contó que había seguido su trabajo desde pequeña y, como para romper un poco el clima solemne, agregó que antes del encuentro le había mandado una cantidad innumerable de mensajes de audio. Es de esas confesiones chicas que terminan definiendo el tono de una noche entera.
La participación de Miranda aportó otra textura al repertorio. Mejor que vos sonó con la fuerza de una canción que ya tiene historia propia, y más aún cuando uno sabe que Pedro Rosemblat estaba abajo, cantando y bailando con los brazos levantados desde el campo. Alguien que estaba cerca registró ese momento en un video que después circuló por TikTok, y lo que se ve es a un Rosemblat completamente entregado, como un fan más entre miles. Esa escena me pareció la síntesis perfecta de lo que Lali propone en cada show: artistas en el escenario, pero también artistas del lado de la gente, cantando todos juntos.
El concierto fue, en definitiva, una despedida que se pareció mucho a una celebración. Canciones compartidas, invitadas que se fueron rotando, palabras de agradecimiento y un Monumental que respondió con la energía que estos ciclos suelen dejar cuando terminan. Personalmente me quedo con la imagen de Tini cruzando la pasarela envuelta en su velo, pero también con la de Marilina sosteniendo la guitarra como si fuera una extensión de su cuerpo, y con la certeza de que estas noches no se borran fácil de la memoria de quienes estuvimos ahí.
“Estuvo buenísimo, nos vemos en la próxima.”Espectadores, a la salida del Monumental
