La odisea de conseguir levodopa en Buenos Aires: cuando el tratamiento del Parkinson se vuelve una carrera de obstáculos
Pacientes y familiares peregrinan por farmacias del AMBA ante el faltante de Lebocar, la marca de levodopa/carbidopa de Pfizer, que la empresa prevé normalizar recién en marzo de 2027. Especialistas piden no suspender la medicación por cuenta propia y consultar al neurólogo antes de cualquier reemplazo.
Un paisaje que se repite en mostradores y grupos de whatsapp
Cuando el reloj marca las diez de la mañana y las farmacias del centro porteño recién abren sus persianas, ya hay pacientes con Parkinson haciendo la cola con una receta en la mano y una pregunta que se repite: "¿No les quedó nada de Lebocar?". La respuesta, demasiadas veces, es no. Lo que en otros tiempos fue un trámite casi automático –retirar la caja de levodopa/carbidopa y volver a casa– se transformó, en los últimos meses, en una recorrida que puede incluir cinco, ocho, diez farmacias distintas entre la Capital Federal y el conurbano bonaerense, con la incertidumbre como única compañía.
Qué pasó y por qué Pfizer salió a dar la cara
La confirmación llegó desde el laboratorio: la empresa reconoció problemas de abastecimiento de Lebocar, una de las marcas más usadas en el país para combinar levodopa y carbidopa, los dos principios activos centrales en el tratamiento de la enfermedad de Parkinson. Atribuyó la falta a demoras de manufactura y calculó que las entregas se van a regularizar recién hacia marzo de 2027. No aclaró el motivo puntual del tropiezo productivo ni si la dificultad se replica en otros mercados de la región.
Eso no significa que se haya terminado toda la levodopa disponible en la Argentina. El neurólogo José Luis Etcheverry, especialista en Parkinson, recordó que conviven otras marcas con el mismo principio activo –como Parkinel, que también une levodopa con carbidopa– y combinaciones alternativas como el Madopar, que asocia levodopa con benserazida. "Cumplen una función terapéutica equivalente, aunque la tolerancia puede variar entre pacientes", explicó a este portal.
Por qué no se puede frenar el tratamiento de golpe
“La levodopa no se suspende abruptamente: tiene un papel central en el funcionamiento motor, anímico y conductual de los pacientes. Cualquier cambio, sea de marca, de dosis o de concentración, lo tiene que manejar el médico tratante.”José Luis Etcheverry, neurólogo especialista en Parkinson
Otras opciones, con letra chica
El costado cotidiano: obras sociales, farmacias y la Red Argentina de Parkinson
En el día a día, la escena se repite con detalles que desgastan. Algunas personas encontraron unidades sueltas en farmacias del Once, Microcentro o Lanús; otras siguen dando vueltas sin suerte. También se reportaron faltantes en obras sociales que entregaban la medicación en forma directa, lo que obligó a empezar el trámite por el circuito comercial. La Red Argentina de Parkinson salió a pedir públicamente información sobre las existencias disponibles para articular respuestas entre pacientes, profesionales y farmacias.
Qué hacer si dependés de Lebocar
Una recomendación con nombre propio
Antes de cerrar la nota, quise cruzar el mostrador y escuchar a alguien que vive la cuestión desde la trinchera. María Inés, farmacéutica de un local de San Telmo que atiende a pacientes crónicos desde hace más de veinte años, me dijo mientras acomodaba una caja de Parkinel: "Yo les digo a los vecinos que no bajen los brazos, que pregunten siempre antes de irse, y que cualquier cambio de marca lo hable con el médico. Y si acá no me piden algo y yo sé que lo tengo en otra sucursal, se los consigo, porque con esta enfermedad no se juega". Esa es, quizás, la postal más justa de lo que está pasando: una cadena chica de favores y de búsquedas, mientras marzo de 2027 queda todavía lejos en el almanaque.
