La cocina de la semana: siete recetas para animarse entre el lunes y el domingo
Carne braseada, pizza de coliflor, fondue de queso y panqueques con dulce de leche se reparten el protagonismo en un menú que va de lo rendidor a lo festivo, con los espárragos de primavera como invitado estrella.
El aire de octubre ya pide otra cocina. Llego al mercado de mi pueblo y veo las primeras cajas de espárragos bien verdes, el aroma a leña en los puestos de carne y, del otro lado, las piletas con queso estacionado listas para el ataque del fin de semana. Mientras camino, voy pensando que esta semana se puede cocinar rico sin complicarse demasiado: una carne braseada que rinde para varios días, una pizza distinta, unos panqueques para cerrar el domingo con dulzor. Le propongo al lector un recorrido que va del lunes al domingo, con paradas explicadas paso a paso y, como siempre, con el pulso del reloj y del bolsillo.
El lunes arranca lento: carne braseada para toda la semana
La técnica, según cuenta el material que tengo en la mesa, es de manual pero no por eso aburrida. Se dora el corte a fuego fuerte en la olla, se incorporan verduras, un vaso de vino, caldo y especias, y se baja la llama. Se tapa y se deja que el tiempo haga lo suyo hasta conseguir una carne tierna y jugosa. La gran ventaja es que esa misma preparación puede terminar como relleno de empanadas, como base de una tarta, integrada a unas pastas o servida en tacos o sándwiches. Una sola cocina, varios destinos a lo largo de la semana.
Miércoles y jueves: la primavera se mete en la pizza y en la ensalada
El miércoles aparece la pizza de coliflor, una opción sin harina que admite cubiertas tan diversas como el ingenio del cocinero. La temporada de espárragos la vuelve el topping ideal: se cortan en láminas finas, se suman unas cucharadas de pesto o de salsa de tomate, y el horno se encarga del resto. Resultado: una masa distinta, liviana, que se luce con vegetales de estación.
El jueves la cita es con la ensalada de espárragos con orecchiette. El truco está en no hervir los espárragos, sino saltearlos o grillarlos directamente en la grasa que dejó la panceta en la sartén, para que queden crocantes y con un verde bien intenso. La pasta absorbe todo ese sabor y la mesa se llena de aplausos sin esfuerzo.
- Viernes al ritmo suizo: fondue de queso con panes y vegetales para mojar.
- Sábado a la italiana: lasaña de carne picada para compartir en familia.
- Domingo bien argentino: panqueques con dulce de leche rematados con una capa de azúcar caramelizada.
El pollo rebozado con polenta es otra de las apuestas de la semana: una cubierta crocante que no reseca la carne, ideal para acompañar con ensalada fresca o el dip que cada uno tenga en la alacena.
Y para terminar el domingo, el detalle que marca la diferencia en los panqueques es la capita de azúcar caramelizada de arriba. Se logra con el grill del horno, con una cuchara calentada a fuego directo o volcando un caramelo hecho en sartén con azúcar y unas gotas de agua. Queda una cubierta brillante y crocante que contrasta con la masa tierna y convierte un clásico en un postre de festejo.
Antes de despedirme, paso por la verdulería de Marta, la del pueblo, y le pregunto qué le cocinó esta semana. Sonríe y me cuenta que el martes, cuando el tiempo se complicó, abrió una olla con restos de la carne braseada del lunes, le agregó unas cebollas y lo sirvió sobre tostadas con queso gratinado. Me guiña un ojo: "Con una buena carne braseada no te aburrís nunca, tenés comida resuelta hasta el jueves". Le hago caso, y al llegar a casa ya estoy pasando en limpio la lista del súper.
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