Jon Watts toma el timón del Episodio X: arranca una nueva etapa Skywalker, aunque Disney todavía no dio el OK
El director de Spider-Man con Tom Holland quedó confirmado para abrir la trilogía escrita por Simon Kinberg. La película que retomaría a los Skywalker sigue esperando luz verde del estudio y no tiene fecha de estreno.
Me lo cruzé el otro día a un fan de toda la vida en la cola del cine que me dijo, casi en un susurro, que si alguien podía hacerse cargo del futuro de los Skywalker tenía que ser un director que ya hubiera entendido qué significa sostener un universo gigante sin que se caiga a pedazos. Y la verdad es que la noticia que sacudió al mundillo de Star Wars en las últimas horas parece darle la razón: Jon Watts, el realizador de las tres películas de Spider-Man encabezadas por Tom Holland, quedó oficialmente vinculado al Episodio X de la saga, la película que abriría la trilogía que Disney y Lucasfilm vienen masticando hace rato con guiones de Simon Kinberg.
Ahora bien, antes de sacar el pochoclo y acomodarse en la butaca hay que hacer una aclaración que a mí, personalmente, me parece clave y que muchas notas dan por sobreentendida: que Watts esté "confirmado" para dirigir el Episodio X no significa que la película ya exista como proyecto en marcha. El Episodio X todavía está en desarrollo, no recibió la aprobación definitiva del estudio para pasar a producción y, por lo tanto, no tiene fecha de estreno anunciada. Es decir, hay director nombrado pero todavía no hay luz verde oficial para rodar.
Una trilogía pensada para varias generaciones
Lo que sí está más aceitado es el plan general: la idea es armar una trilogía integrada por los episodios X, XI y XII, con Simon Kinberg como guionista de las tres entregas. En ese esquema, Watts se sube exclusivamente a la dirección del primero de esos films. La apuesta argumental, según se fue filtrando, pasa por retomar la historia de la familia Skywalker y recorrer distintas generaciones, siguiendo el linaje que arrancó Luke y que, en la última etapa de la saga, dejó como cierre emblemático la aparición de Rey, el personaje que le puso cuerpo y voz Daisy Ridley.
Sobre Rey hay un dato que a los fans les genera expectativas pero también cierta prudencia: su participación en la nueva trilogía es una posibilidad mencionada en distintos medios especializados, pero no está confirmada. Y el lugar que podría ocupar dentro del relato es, por ahora, una pregunta sin respuesta oficial. Así que más vale no ir imaginando qué va a hacer el personaje antes de tiempo.
El currículum de Watts en dos universos
- Spider-Man: Homecoming (2017), la primera vez que se hizo cargo del hombre araña con Tom Holland como protagonista.
- Spider-Man: Lejos de casa (2019), la entrega ambientada en Europa que funcionó como bisagra dentro del Universo Cinematográfico de Marvel.
- Spider-Man: Sin camino a casa (2021), la apuesta multiversal que se convirtió en un fenómeno de público y de crítica.
- Star Wars: Tripulación perdida (2024), la serie animada de Disney Plus de la que fue cocreador y que lo acercó al universo creado por George Lucas desde un lugar distinto al cine.
Esa doble trayectoria es la que, en gran parte, justifica la elección. Por un lado, Watts sabe lo que es manejar una franquicia gigantesca con actores jóvenes y expectativas altísimas. Por el otro, ya conoce el terreno de Star Wars desde adentro, aunque sea en formato serie. La combinación, a priori, lo convierte en un director cómodo para Disney, que viene buscando nombres que puedan dialogar con público masivo sin renegar del ADN de la saga.
Kinberg, mientras tanto, tampoco llega improvisado al escritorio: fue parte de la creación de la serie animada Rebels y dejó su huella como guionista en varias películas de X-Men, además de tener créditos en distintos blockbusters de ciencia ficción. La idea, según trascendió, es que su mirada atraviese las tres películas y les dé una coherencia narrativa que las saga numeradas suelen tener cuando están escritas por una sola cabeza pensante.
Qué se viene en el calendario galáctico
Para ir cerrando, vale la pena mirar la agenda que Disney ya tiene en carpeta: en mayo de 2027 está previsto el estreno de Star Wars: Starfighter, la película que protagonizará Ryan Gosling y que promete ser una historia autoconclusiva, sin ataduras directas con las trilogías previas. Después de eso, el mapa se vuelve más borroso. La trilogía de Kinberg y Watts, por ahora, no tiene anclaje en el calendario.
Yo, mientras espero noticias más concretas, me quedo con la frase del muchacho de la cola del cine, que cuando le pregunté qué esperaba de este nuevo capítulo me dijo, mirando fijo la marquesina: "Quiero volver a sentir que la Fuerza me importa de verdad". Y la verdad es que esa pretensión, modesta y enorme a la vez, es la que va a terminar definiendo si esta nueva trilogía vale la pena o no.
