Galactic Racer acelera hacia octubre con una propuesta roguelite que ya tiene a los fans contando los días
El nuevo juego de carreras de Star Wars, desarrollado por Fuse Games y publicado por Secret Mode, apuesta por un esquema de giras con mejoras elegidas carrera a carrera y competencias online para doce pilotos
Lo confieso antes de que avance la nota: cuando me crucé con el primer trailer de Star Wars: Galactic Racer lo que más me llamó la atención no fueron las explosiones ni los speeders cruzando el desierto a toda velocidad, sino la cara de un pibe de la platea que no podía dejar de sonreír mientras su personaje, Shade, sorteaba un derrape en Jakku. Esa imagen, esa mezcla de sorpresa y alegría genuina, me parece la mejor síntesis de lo que viene para el 6 de octubre, fecha en la que el título desarrollado por Fuse Games y publicado por Secret Mode aterrizará en PlayStation 5, Windows y Xbox Series X/S, con campañas individuales y competencias online para hasta doce jugadores en simultáneo.
Tres vehículos, mil decisiones
La propuesta combina a las mil maravillas lo mejor de dos mundos que suelen pelearse más de lo que se abrazan: por un lado, la fantasía de subirse a un speeder de la saga y sentir el viento en la cara; por el otro, la lógica estratégica de los roguelite, esos juegos en los que cada partida se construye desde cero. En Galactic Racer el vehículo arranca prácticamente desarmado y se va armando a medida que uno avanza por las llamadas giras, que son recorridos temáticos con condiciones climáticas cambiantes y circuitos que incluyen a Jakku, Lantaana y Ando Prime, antes de la gran final en Derven Acos frente a un rival de peso: nada menos que Sebulba, el clásico tramposo de Tatooine.
- Speeder terrestre, moto speeder y speeder rasante, los tres modelos disponibles para personalizar con pinturas y piezas que afectan el rendimiento.
- Tres mejoras elegibles entre carrera y carrera, que modifican velocidad, vitalidad y arranque de los motores.
- Habilidades del piloto Shade, con perfiles como bravucón, ingeniero, incendiario y sangre fría, que responden a climas y situaciones particulares.
- Modo arcade con escenarios como Tatooine, Sentinel 1 y Crait, parte del cual se desbloquea cumpliendo objetivos en las giras, como bajar ciertos tiempos o conseguir al menos una medalla de bronce.
Detrás del proyecto hay nombres que dan confianza: la dirección de Matt Webster, la música de Gordy Haab y un motor gráfico como Unreal Engine 5, que promete dejar las pistas con ese nivel de detalle al que la saga ya nos tiene acostumbrados. La campaña, además, le da un arco al asunto: Shade se mide en la Liga Galáctica contra Kestar Bool, y la preparación incluye tanto al vehículo como al corredor, porque de nada sirve tener el speeder más rápido si el piloto no aguanta el frío de Ando Prime o se nubla en una curva decisiva.
Mientras esperaba para cruzar la puerta de la presentación, me crucé con un fan de barba larga que miraba la pantalla con la misma cara de pibe que mencioné al principio. Cuando le pregunté qué le había gustado, me dijo, sin dudar: 'Me encanta que no sea solo correr, sino pensar cada vuelta'. Esa frase, me parece, resume mejor que cualquier comunicado de prensa lo que Galactic Racer viene a proponer a una comunidad que lleva años esperando un juego de carreras a la altura de la galaxia de George Lucas.
