Entrenar sin comer lo suficiente: el déficit energético que pone en riesgo a deportistas de todos los niveles
Cansancio persistente, lesiones que se repiten y cambios en el ciclo menstrual pueden indicar el síndrome RED-S, un déficit de energía poco conocido.
La fatiga que no cede con el descanso, las lesiones que vuelven a aparecer y las alteraciones en el ciclo menstrual pueden ser señales de un déficit energético conocido como síndrome RED-S. Aparece cuando la ingesta no alcanza para cubrir el entrenamiento y los procesos vitales del cuerpo. Un estudio de 2026, publicado en el Journal of Science and Medicine in Sport, estimó que siete de cada diez atletas femeninas de alto nivel tienen riesgo de desarrollarlo.
Según el material consultado, las mujeres presentan una vulnerabilidad mayor, aunque el problema puede afectar a cualquier persona que aumente su actividad física sin ajustar la alimentación. El término RED-S reemplazó en 2014 a la denominación anterior, tríada de la atleta femenina, para incluir a todas las personas activas y no solo a mujeres competitivas.
Por qué se produce
El organismo necesita energía para dos funciones al mismo tiempo: sostener el movimiento y mantener procesos como la producción hormonal, la reparación muscular, la salud ósea y el sistema inmunitario. Cuando la alimentación no alcanza para cubrir ambas demandas durante un período prolongado, el cuerpo empieza a resignar recursos y aparece el síndrome.
Señales de alerta
- Cansancio que no mejora con el descanso y menor capacidad de concentración.
- Sueño de peor calidad, infecciones más frecuentes y recuperación lenta después del ejercicio.
- Hambre intensa después de un solo día de ingesta insuficiente.
- Menstruación irregular o ausente.
- Dolor al apoyar peso sobre una extremidad.
- Fracturas por estrés que se repiten.
La nutricionista deportiva Amy Stephens advierte que, si el patrón se sostiene durante una semana, se dificulta el desarrollo de músculo y de resistencia, y que recuperar el equilibrio puede llevar entre seis y nueve meses. Por su parte, la médica deportiva Amy West, del Northwell Orthopedic Institute, señala que la falta prolongada de menstruación puede tener efectos sobre la fertilidad.
El riesgo es mayor en disciplinas que priorizan la delgadez o las categorías de peso, como carreras de fondo, gimnasia artística y clavados. La cirujana ortopédica Elizabeth Matzkin, del Brigham and Women's Hospital, destaca que la adolescencia y la adultez temprana son etapas clave para alcanzar el máximo desarrollo de masa ósea, y que un déficit prolongado en esos años puede derivar en osteoporosis más adelante.
Cómo prevenirlo
En cuanto a la prevención, Stephens recomienda no saltear comidas, mantener tres ingestas diarias y distribuir el plato en porciones de proteínas, carbohidratos y vegetales.
