El debut de Gears of War: E-Day arrancó con caídos y un ataque que nadie firmó
The Coalition confirmó que un ataque masivo de denegación de servicio golpeó al juego durante su primer fin de semana en Xbox Series X|S y PC. La experiencia en línea ya opera con normalidad, aunque la investigación sigue abierta y las sospechas se multiplican en las redes.
Les cuento esto tal como me lo contaron a mí el sábado a la tarde, mientras tomábamos un café en el centro y el muchacho del playero nos mostraba el celular con la pantalla congelada: "Llevo tres horas queriendo entrar y me tira error cada vez que toco el botón de iniciar partida, es una locura". Esa escena, multiplicada por miles de usuarios en redes sociales, fue la postal que dejó el debut de Gears of War: E-Day, la flamante entrega de la saga que volvió a poner a The Coalition en el centro de la escena gamer.
Un sabotaje que The Coalition salió a confirmar
Después de varios días de rumores y capturas de pantalla mostrando mensajes de error y pantallas de carga eternas, el equipo de desarrollo reconoció públicamente que lo que estaban padeciendo los jugadores no era un problema de capacidad ni un error de servidores mal calibrados, sino un ataque DDoS, es decir, una denegación de servicio distribuida que básicamente inundó de tráfico malicioso la infraestructura del título hasta tirarla abajo durante el fin de semana de estreno.
En un comunicado bastante sobrio, desde el estudio aclararon que la situación ya quedó contenida y agradecieron la paciencia de los jugadores: "Nuestros equipos siguen monitoreando y mitigando esta actividad. Proporcionaremos actualizaciones si ocurren cambios significativos", dijeron, y al cierre de esta nota los servicios en línea funcionaban con normalidad, algo que confirmé de primera mano entrando y saliendo de partidas sin tropiezos durante la tarde del lunes.
Quiénes están detrás y por qué importa el silencio
Lo que todavía no se sabe, y esto es lo que más ruido hizo en chats y foros, es quién o quiénes fueron los responsables del ataque, porque las teorías circularon a velocidad supernova en redes: desde grupos de hackers rivales hasta cuentas trolls pasando por gente que simplemente quería joder el lanzamiento, pero ninguna de esas versiones tuvo respaldo oficial ni evidencia concreta que se pueda chequear.
- Ataques DDoS distribuidos contra los servidores del juego durante la primera semana.
- Caídas masivas y problemas para iniciar sesión en Xbox Series X|S y PC.
- Vigilancia activa de The Coalition sobre el tráfico de red.
- Cifras no oficiales de ventas cercanas a las 230.000 copias en el debut.
- El juego se mantiene como exclusivo del ecosistema Xbox y PC.
“Medimos aspectos como si estamos exhibiendo la plataforma, si estamos llevando el hardware al límite y mostrando de qué es capaz Xbox. Nuestro objetivo es ser el juego con el mejor apartado visual en Xbox y demostrarle a la industria lo que es posible hacer con nuestro hardware.”Mike Crump, responsable de The Coalition, en diálogo con la BBC
Mientras tanto, la firma Alinea Analytics deslizó una estimación de alrededor de 230.000 copias vendidas en la primera semana, un número que no fue validado por Microsoft y que, como me dijeron los analistas del sector cuando los llamé para pedirles una lectura, hay que leerlo con cuidado porque la disponibilidad del título en Xbox Game Pass distorsiona cualquier medición de venta directa y hace casi imposible comparar este debut con los de otros lanzamientos de la saga en la eable de la historia reciente de los videojuegos, es una mesa que me pareció relevante traer a esta nota porque ayuda a entender por qué un estreno con tantos usuarios conectados puede ser, paradójicamente, un blanco perfecto para este tipo de ataques coordinados.
Ahora bien, dejando de lado el lado técnico y yendo a lo que me parece más jugoso para charlar en cualquier mesa de bar esta semana, cabe preguntarse hasta qué punto la industria del videojuego debería tener herramientas legales más duras para perseguir este tipo de sabotajes, porque una cosa es que un juego tenga bugs o problemas de optimización propios del desarrollo, y otra muy distinta es que alguien decida, de manera deliberada y organizada, arruinarle el debut a millones de personas que pagaron su entrada al cine, por decirlo de algún modo. Yo, honestamente, creo que todavía estamos tratando estos ataques como una travesura de chicos cuando en realidad son sabotajes a gran escala que afectan a empresas, a plataformas y a usuarios finales, así que la pregunta queda picando y me la llevo puesta para esta noche, mientras camino por la peatonal y escucho a algún conocido sentenciar, como me dijo al pasar el de la sandwichería de la esquina mientras me preparaba un pebete de milanesa con jamón y queso: "A estos les tienen que caer con todo, no puede ser que te arruinen el finde así nomás".
