Dos pueblos fantasmas de Burgos se convierten en el set más real de la Guerra Civil
Castil de Carrias y Loranquillo, aldeas deshabitadas de la provincia de Burgos, fueron elegidos para rodar las secuencias históricas de "La bola negra". El equipo de localizaciones encontró allí una destrucción genuina que ningún decorado de estudio podía fabricar: objetos olvidados, paredes derrumbadas y una sensación de vida interrumpida que atraviesa toda la película.
A veces uno llega a una nota periodística y la verdad más grande no está en lo que cuenta el comunicado oficial, sino en lo que se filtra entre líneas. Esta vez me pasó algo parecido mientras leía el material sobre "La bola negra", la nueva película que dirigen Javier Calvo y Javier Ambrossi. Lo primero que me llamó la atención fue la imagen de un señor mayor, probablemente jubilado, que se acercó con su bastón hasta la alambrada del rodaje, en Castil de Carrias, y se quedó mirando un buen rato cómo el equipo filmaba entre las ruinas de lo que alguna vez fue un pueblo con vida. No me lo invento: alguien del equipo lo contó. Y esa imagen, me parece, resume mejor que cualquier párrafo académico el espíritu de esta producción.
Un pueblo que se vació durante décadas
Castil de Carrias es un antiguo núcleo rural situado a unos diez kilómetros de Belorado, con historia documentada desde al menos el siglo XII. A mediados del siglo XIX llegó a superar los 240 habitantes, pero el éxodo rural fue vaciando sus calles a lo largo del siglo XX. En 1950 aún vivían allí 178 personas; en 1970, solo 59. El pueblo sobrevivió en ese estado reducido hasta 1994, cuando murió Florentino González Sáez, considerado el último vecino. Hoy quedan en pie una antigua escuela, una taberna con botellas todavía visibles en los estantes, utensilios domésticos dispersos, vehículos oxidados y la iglesia de Santa María, con evidencias de deterioro y expolio.
A pocos kilómetros se encuentra Loranquillo, otro núcleo despoblado que fue integrado al municipio de Belorado durante los años setenta. Sus últimos habitantes se marcharon en la década de 1990. El conjunto de los dos pueblos forma parte de una ruta de senderismo de 22 kilómetros que también incluye a Quintanilla. Para la producción, ambos lugares resolvían un problema concreto: necesitaban edificios parcialmente derruidos para recrear la Guerra Civil sin construir decorados desde cero ni destruirlos al terminar.
Una localización que se buscó durante meses
La responsable de localizaciones, Clara Salvador, recorrió la provincia de Burgos hasta dar con esas condiciones. El rodaje en Castil de Carrias comenzó el 25 de agosto de 2025, y durante esas jornadas ambos pueblos permanecieron cerrados al público. Según lo que trascendió, lo que los directores buscaban no era solo la imagen de las ruinas, sino la sensación de una vida interrumpida sin que nadie terminara de recoger sus cosas. Ese detalle, dentro de la película, tiene un significado específico: la historia gira en torno a la memoria, la violencia y lo que el tiempo termina borrando aunque uno no quiera.
- Castil de Carrias: antiguo núcleo rural a unos diez kilómetros de Belorado, con historia documentada desde el siglo XII.
- Más de 240 habitantes a mediados del siglo XIX; 178 en 1950; 59 en 1970; último vecino fallecido en 1994.
- Loranquillo: núcleo despoblado integrado al municipio de Belorado en los años setenta; sus últimos habitantes se fueron en la década de 1990.
- Rodaje iniciado el 25 de agosto de 2025, con los dos pueblos cerrados al público durante las filmaciones.
“Lo que buscábamos no era solo la imagen de las ruinas, sino la sensación de una vida interrumpida sin que nadie terminara de recoger sus cosas.”Javier Calvo y Javier Ambrossi, directores de "La bola negra"
Te puede interesar
