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Viernes, 9 de octubre de 2026
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Dos preguntas para separar lo propio de lo ajeno a la hora de tomar decisiones

Un filósofo de la Universidad de Emory propone un ejercicio de autorreflexión que ayuda a distinguir entre los deseos genuinos y las presiones del entorno. Un metanálisis reciente respalda la idea de que perseguir metas alineadas con los valores personales mejora el esfuerzo y el bienestar.

Por Adriana MoyanoPoliciales y judiciales · · hace 2 h
Dos preguntas para separar lo propio de lo ajeno a la hora de tomar decisiones

Elegir un rumbo propio no depende solo de la voluntad. Implica revisar qué parte de las decisiones cotidianas responde a convicciones personales y qué parte obedece a mandatos que llegan desde afuera: la familia, el entorno y las expectativas del medio en que se creció. La distinción resulta clave para no terminar viviendo un guión ajeno sin haberlo elegido en forma consciente.

Un ejercicio a partir de dos preguntas

Ira Bedzow, doctor en Filosofía y director ejecutivo del Emory Purpose Project, planteó la cuestión a través de dos interrogantes concretos: de quién es la vida que se está viviendo y quién debería determinar cómo se vive. La primera suele recibir una respuesta inmediata. La segunda genera más incomodidad, porque obliga a reconocer que el rumbo no está fijado de antemano por nadie más.

“Es más fácil conocer el camino correcto que se supone que debés tomar que pensar que debés inventar ese camino por vos mismo.”Ira Bedzow, doctor en Filosofía y director ejecutivo del Emory Purpose Project

El especialista aclaró que el ejercicio no propone ignorar a los demás. Hablar con un colega sobre una oferta laboral o escuchar a un amigo que cuestione una suposición sobre una relación puede aportar información que uno no había considerado. La diferencia, según Bedzow, está en quién toma la decisión final y desde qué criterios lo hace.

Qué dice la evidencia disponible

Un metanálisis de Sezer y colaboradores encontró que las personas que persiguen metas alineadas con sus propios valores e intereses tienden a esforzarse más, a avanzar más y a registrar mayor bienestar. El contraste aparece con quienes orientan sus objetivos por expectativas parentales, presión de estatus o miedo a la culpa.

  • Las metas alineadas con valores propios se asocian a mayor esfuerzo sostenido.
  • La presión familiar y el miedo a la culpa aparecen como motores menos efectivos para el avance.
  • La autorreflexión sobre los motivos de cada elección fortalece el criterio para decisiones de mayor peso.

Bedzow describió la práctica como un examen de las razones por las que se elige lo que se elige, con la posibilidad de considerar alternativas y aprender de los resultados. Para la filósofa Susan Wolf, citada en el mismo debate, el sentido no surge solo del deseo individual sino del compromiso con aquello que es genuinamente valioso. La fuente consignada no completó esa última observación.

AM
Adriana MoyanoPoliciales y judiciales

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