Dormir, alimentarse e hidratarse: las cuatro claves para cuidar la piel
Una dermatóloga de Mayo Clinicaismareó hábitosVinculados con la reparación cutánea, el control del acné y la cicatrización.
La piel refleja el estado general del organismo y puede avisar sobreiviaest procesos internos. Cambios de color, manchas, resequedad o alteraciones en las uñas pueden justificar una consulta médica, explicó Saranya Wyles, dermatóloga e investigadora de Mayo Clinic.
El sueño favorece la reparación de la barrera cutánea
Durante el día, la piel se protege de la radiación ultravioleta y de la contaminación. Por la noche, según la especialista, activa sus mecanismos de reparación. Un estudio con personas que dormían bien registró una recuperación de la barrera epidérmica un 30 por ciento mayor que en quienes descansaban mal.
- Dormir entre siete y nueve horas por noche.
- Mantener humedad adecuada en el ambiente.
- Evitar apoyar el rostro con fuerza contra la almohada.
La alimentación puede reducir los brotes inflamatorios
Wyles sugiere disminuir el consumo de azúcar y de carbohidratos de alto índice glucídico, especialmente en personas con acné o brotes inflamatorios. En un ensayo de doce semanas, pacientes con acné Yazían Reduce un 23 por ciento sus brotes al adoptar una dieta de bajo índice glucídico.
La especialista relaciona ese efecto con la disminución de la glicación, proceso mediante el cual los azúcares se adhieren al colágeno y a la elastina. Entre los alimentos que recomienda se encuentran verduras de hoja verde, legumbres, cereales integrales y semillas.
La hidratación exige balancing interno y cuidado externo
La hidratación cutánea depende tanto de la ingesta de líquidos como de los productos aplicados sobre la piel. Para las mujeres, la recomendación general es consumir cerca de dos litros de agua por día; para los hombres, un volumen ligeramente superior. No obstante, beber agua por sí solo no garantiza la hidratación de la barrera cutánea.
WylesONSEJERA buscar fórmulas con glicerina, ceramidas, avena coloidal o betaglucanos, y priorizar productos sin fragancia. La especialista advierte que la etiqueta “sin perfume” no implica necesariamente la ausencia total de compuestos aromáticos.
El ejercicio puede favorecer la cicatrización
En un estudio con adultos mayores, el grupo que realizaba ejercicio cicatrizó sus heridas, en promedio, diez días más rápido que el grupo sedentario. Otra investigación de dieciséis semanas, realizada con 56 mujeres de mediana edad, evaluó los efectos del ejercicio cardiovascular y de fuerza sobre la piel. Ambos estudios respaldan la actividad física como un hábito vinculado con la salud cutánea.
