Davidovich Fokina bailó a Zverev en Shanghái y va por su primera corona grande
El malagueño lo dio vuelta en semis del Masters 1000 chino, le ganó al alemán 5-7, 6-4 y 6-3 y ahora espera por Medvedev o Jódar en la final. Tremenda semana del español, que se mete entre los 15 mejores del mundo.
Acá me tengo que sacar el sombrero con Davidovich Fokina. El malagueño se cargó a Zverev en las semifinales del Masters 1000 de Shanghái con un 5-7, 6-4 y 6-3 que dejó a todos con la boca abierta. Una remontada de las que se cuentan, en dos horas y dos minutos de juego, nada menos.
El partido arrancó como muchos imaginaban. Zverev, número dos del mundo y reciente campeón de Roland Garros y el US Open, mostró por qué es uno de los mejores del circuito: sólido desde el fondo, sin desesperarse, y se llevó el primer set por 7-5 con un quiebre en el momento justo. Hasta ahí, todo lógico.
El quiebre que cambió el partido
Pero el alemán (al que siempre le dicen «Sascha») no contó con la cabeza de Davidovich. El español no se cayó anímicamente, mantuvo el ritmo y empezó a hacer lo que mejor sabe: correr, devolver todo y obligar al rival a definir puntos largos. En el segundo set llegó la llave del partido: un revés milimétrico en el décimo game le dio el quiebre y el 6-4 para empatar el marcador.
Ya en el tercer parcial, el malagueño salió decidido. Break inmediato, 3-0 arriba, y a partir de ahí manejó el partido con una madurez impropia de alguien que hasta hace poco era una promesa. Zverev intentó reaccionar, sí, pero no le alcanzó. Davidovich cerró con un 6-3 inapelable y se quedó con el pase a la final.
- Segunda victoria de Davidovich sobre Zverev en el historial entre ambos.
- Aseguró su ingreso al Top 15 del ranking ATP.
- Es su segunda final de Masters 1000: la anterior fue en Montecarlo 2022.
- En la final espera al ganador de Medvedev-Jódar, la otra semifinal del torneo.
Lo de Davidovich es para destacar: después de años de idas y vueltas, parece haber encontrado la regularidad que le faltaba. Y lo hace en un Masters 1000, contra el segundo del mundo, con un tenis inteligente y físico. La final del domingo puede ser el día que su carrera dé el salto que todos le venían pidiendo.
“Se le dio en la noche (esquina con la suerte) y la peleó cada punto como si fuera el último. Ahora le toca ir por todo.”Pablo Carreño, Deportes
Una chicana para cerrar: si le toca Medvedev en la final, que se prepare el ruso. Este Davidovich ya no es el mismo de hace dos años. Y si le toca Jódar, bueno, será una linda historia entre españoles. Sea como sea, el malagueño ya ganó más de lo que muchos imaginaban esta semana. Y todavía queda un escalón.
