Créditos al consumo bajo la lupa: tasas que duplican la inflación y mora en alza complican el acceso de las familias
Bancos y fintech concentran sus líneas en clientes con mejor historial, mientras el costo financiero total ronda el 90% al 100% anual y los plásticos pierden margen. La mora de los hogares trepó al 12,9% y el saldo de préstamos personales lleva diez meses en retroceso, en contraste con un mercado hipotecario que crece por encima de los precios.
Para quienes buscan financiar una compra o cubrir gastos corrientes con un préstamo, el escenario cambió de manera perceptible. Las principales entidades bancarias y las plataformas fintech endurecieron los requisitos de acceso y concentran sus propuestas en personas con antecedentes de pago más sólidos, según el relevamiento difundido por First Capital Group al cierre de agosto. Aun para esos perfiles, la tasa nominal anual se ubica en torno al 60%, mientras el costo financiero total se aproxima al 90% o 100% anual, niveles que duplican con holgura la inflación acumulada de los últimos doce meses.
Tarjetas más restrictivas y clientes con menos margen
La diferencia también se percibe al momento de utilizar la tarjeta de crédito. Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, explicó a este medio que una proporción de clientes con deudas irregulares tiene los plásticos suspendidos y que las entidades restringieron la actualización de los límites, lo que reduce el margen disponible para nuevas compras. A esa situación se suma, de acuerdo con el especialista, una menor predisposición a endeudarse por parte de los usuarios con mejor calificación, que encuentran tasas sensiblemente superiores a la evolución de los salarios.
“Los bancos moderaron sus planes comerciales y concentran los esfuerzos en recuperar a los clientes con dificultades para cumplir con sus obligaciones. La combinación de tasas altas y mora en alza retrae la demanda y, al mismo tiempo, obliga a las entidades a ser más selectivas.”Guillermo Barbero, socio de First Capital Group
- Mora de créditos familiares: 12,9%, según el Informe sobre Bancos del Banco Central.
- Crédito total a las familias: caída interanual del 7,6% en términos reales al cierre de agosto.
- Préstamos personales: diez meses consecutivos de retroceso en términos reales.
- Tarjetas de crédito: baja real del 0,3% mensual y del 10,1% interanual.
- Créditos hipotecarios: saldo de $8,6 billones, con aumento real del 3,1% mensual y del 36,1% interanual.
Una excepción en el mapa del financiamiento
Dentro de ese cuadro predominantemente contractivo, los créditos hipotecarios muestran una dinámica diferenciada. De acuerdo con First Capital Group, el saldo de esa línea llegó a 8,6 billones de pesos, con un incremento real del 3,1% respecto de julio y del 36,1% en la comparación interanual. La expansión contrasta con la caída del consumo financiado y responde, en gran medida, al efecto de los créditos ajustables por UVA, que se indexan por la inflación y permiten a los bancos preservar el valor real del capital prestado.
En términos regionales, el endurecimiento del crédito al consumo replica la tendencia observada en el resto del país. El dato nacional de mora en 12,9% se ubica por encima del promedio histórico de la última década, y el retroceso real del saldo de préstamos personales supera la caída media que registran las principales provincias del centro y del norte argentino. En ese contexto, la pregunta que queda abierta es quién termina absorbiendo el costo de un financiamiento cada vez más caro y más restringido: si los hogares, que postergan compras y refinancian deudas a tasas que duplican la inflación, o las entidades, que prefieren resignar volumen antes que ampliar la cartera en un escenario de incumplimiento creciente.
