Ciarrocchi sacó chapa en El Zonda y dejó a ATR como amo y señor del primer ensayo
El piloto del Fiat Pulse marcó 1m11s744 en la primera práctica del TC2000 en San Juan y relegó por 35 milésimas a su compañero Squaglia. Un despiste de Monarca rompió el ritmo de la tanda.
Arrancó el TC2000 en El Zonda y arrancó como quiso: arriba de todos. Marcelo Ciarrocchi (el de Almafuerte, para los amigos) clavó un 1m11s744 con el Fiat Pulse del equipo ATR y se quedó con el primer entrenamiento de la octava fecha del campeonato, la carrera que homenajea a Henry Martin. Quedó claro desde el arranque quién tiene los papeles al día en San Juan.
Al lado del cordobés se estacionó su propio compañero de box. Benjamín Squaglia, a bordo de un Fiat Cronos, se metió segundo a 35 milésimas. Sí, leíste bien: 35. Lo que tarda un parpadeo, la diferencia que dejó a ATR copando el 1-2 en el circuito Eduardo Copello de 3.240 metros.
Lo que dejó la tanda
- Lucas Carabajal (el chaqueño con el Volkswagen Nivus) terminó tercero, a 134 milésimas del referente.
- Matías Rossi, campeón de la categoría con el Toyota Corolla Cross, quedó a 260 milésimas y escoltó al top tres.
- Emiliano Stang, también con Corolla Cross, se ubicó quinto a 340 milésimas; los cinco primeros entraron en menos de cuatro décimas.
- Franco Vivian (Chevrolet Tracker), Nicolás Palau (Honda), Nicolás Traut (Chevrolet) y los Toyota de Valentín Yankelevich y Gabriel Ponce de León completaron los diez mejores.
Lo único que cortó el clima fue un golpe de escena: Francisco Monarca se despistó en la chicana previa al puente, dejó su Chevrolet pidiendo remolque y provocó la bandera roja que frenó a todos. Después del susto, en boxes tuvieron que meter mano para dejarlo listo para lo que viene.
Lo que viene es la segunda tanda de entrenamientos, desde las 14:50, y la clasificación, programada para las 17:17. Ciarrocchi ya avisó con qué plan sale a pista, pero la diferencia con su propio compañero es tan chica que cualquier milésima puede cambiar el orden en un abrir y cerrar de ojos.
Mientras tanto, en el rincón de los que miran de afuera, uno se pregunta con sana maldad: ¿les alcanzará a los demás con el reglamento en la mano para destrabar el 1-2 de ATR? Porque con esos tiempos, lo que viene en San Juan tiene pinta de pulse entre mecánicos. Que se preparen los demás, que los de Fiat parecen venir con todo.
