Boca se queda sin Rey Domenech: tres semanas afuera y un plantel que empieza a quedar corto
El mediocampista de 20 años se desgarró y pierde los partidos más calientes del semestre. Williams Alarcón mete mano ante Central Córdoba, mientras Bareiro y Aranda siguen en enfermería.
Boca pierde a Camilo Rey Domenech (Camilo) por al menos tres semanas. Desgarro grado dos, confirmado por el club este jueves. Una baja que duele justo cuando el calendario empieza a apretar.
Un reemplazante que no estaba en los planes
El que entra es Williams Alarcón (el chileno), un jugador que venía con un pie afuera del club y que apenas sumó minutos esta temporada. Tuvo chance ante Gimnasia de Mendoza, casi nada más. El pase al Atlanta United de Estados Unidos estuvo encaminado, pero se cayó y terminó reincorporado al grupo.
Las bajas que se acumulan
- Camilo Rey Domenech: desgarro grado dos, mínimo tres semanas afuera.
- Adam Bareiro: cirugía lumbar a comienzos de mayo, vuelve el año que viene.
- Tomás Aranda: fractura de peroné en entrenamiento, operado y descartado hasta 2027.
Tres piezas afuera, tres frentes simultáneos y la rotación como única moneda de cambio. Boca venía aprovechando a Rey Domenech como ingreso desde el banco para relevar a Leandro Paredes en la zona media. La idea era que ante Central Córdoba, finalmente, cumpliera los 90. No pudo ser.
Ahora, si los plazos de recuperación se cumplen, el pibe se pierde también la vuelta de Copa Sudamericana ante San Pablo en Brasil, el clásico con San Lorenzo de visitante y el cruce por Copa Argentina frente a Racing. Todos los partidos que pesan, justo los que se viene.
“La rotación y la profundidad del plantel se vuelven el eje central de las próximas semanas. ¿Cuánto puede pesar la acumulación de bajas en el rendimiento del equipo cuando más se le exige?”La pregunta que sobrevuela La Bombonera
Dato al margen, para no perder de vista al próximo rival: Central Córdoba viene de un semestre irregular y, si algo le sobra a Boca, es la obligación de hacerse fuerte en La Bombonera. La chicana queda hecha, que después del viernes hablamos.
