Boca, con el equipo parchado, recibe a Vasco en la Bombonera por la ida de la semifinal de la Sudamericana
El xeneize perdió a Paredes y a otros tres titulares. El conjunto carioca, de ronda con el descenso en el Brasileirao, tiene cuatro argentinos en el plantel pero no podrá contar con uno de ellos.
Boca ganó 1 a 0 con un cabezazo de Merentiel a los 36 del segundo tiempo y se llevó un triunfo corto pero clave en la ida de la semifinal de la Sudamericana ante Vasco da Gama en la Bombonera. Le alcanzó con eso. Poca cosa, pero le alcanzó.
El xeneize llegaba diezmado. Paredes (el Motorcito) afuera por una lesión muscular sufrida el viernes contra Instituto. Aranda, Belmonte y Velasco tampoco. Arruabarrena tuvo que armar un equipo con cinta y papel gloria. Y la verdad es que le salió bien.
El camino hasta acá
Boca llegó a esta Sudamericana de rebote. Cayó en la fase de grupos de la Libertadores, terminó tercero y pasó de certamen como quien cambia de colectivo. Desde ahí, tres series al hilo: penales contra O'Higgins en dieciseisavos, goleada 7 a 1 a Recoleta en octavos y 2 a 1 contra el San Pablo de Hernán Crespo en cuartos. Partido a partido, como decía el Pampa Biaggio alguna vez.
Vasco, el rival
Del otro lado, Vasco da Gama. Un club grande que hoy pelea por no irse a la B en el Brasileirao: está decimocuarto, a tres puntos del pozo. En la Sudamericana viene de más: segundo en su grupo, eliminó a Independiente Medellín, goleó en la siguiente llave y en cuartos se sacó de encima a Independiente Santa Fe con un 2 a 0 que no admitía.
- Alan Lescano, volante.
- Claudio Spinelli, mediocampista.
- Santiago Sosa, marcador central.
- Facundo Colidio, delantero: este no juega porque ya disputó el torneo con River.
El arbitrazo del chileno Piero Maza. La vuelta, el 20 de octubre en Río. Eso sí: el conjunto carioca no puede usar el São Januário porque no llega al mínimo de público que pide la Conmebol. Así están los grandes de aquellos pagos.
Por el otro lado del cuadro, Atlético Mineiro y Montevideo City Torque definen al otro finalista. Duro cuadro para el xeneize si pasa. Pero eso será después. Ahora, a festejar este 1 a 0 con mesura: queda la vuelta y queda el Matador allá arriba, en Brasil.
Chicana amable para la próxima: si pasan, les toca un Mineiro con un goledor insaciable y un City Torque que no le tiene miedo a nadie. O sea, a guardar las energías. La definición en Río se juega con viento a favor de los tres millones de cariocas que irán a apretar. A cuidar la ventaja, que la Bombonera ya dio lo suyo.
