Boca arrancó con el pie derecho en la Intercontinental y ya mira de reojo las semis
El Xeneize se impuso 88-78 a Beijing Royal Fighters en su debut absoluto en el torneo FIBA, con Cáffaro y Lema como dupla-goleadora. Ahora le basta un triunfo del combinado de la NBA G League para sellar el pase.
Arranque con todas las letras. Boca se sacó de encima a Beijing Royal Fighters por 88-78 en su primera vez pisando una Copa Intercontinental de la FIBA y, de yapa, se quedó con un margen de diez puntos que vale oro en este formato corto. Porque en el Grupo B los tres equipos sacan boleto a semifinales menos uno, y esa diferencia puede ser la diferencia, literalmente.
El doble doble de Cáffaro y la mano caliente de Lema
La dupla que armó Guillermo Narvarte funcionó de memoria. Francisco Cáffaro (el interno de siempre, el que no le escapa a nadie debajo del aro) terminó con 17 puntos y 10 rebotes, firmando un doble doble de los clásicos. Leonardo Lema, el alero que cuando se enciende no hay quién lo frene, lo escoltó con otros 17 tantos y le agregó nueve rebotes. Poquitos le faltaron para su propio doble doble. Entre los dos cargaron el goleo y el rebote, que es exactamente lo que se les pide cuando la vara está alta.
El resto acompañó. No fue un recital de un solo actor sino un triunfo de equipo, con el banco respondiendo cuando el partido se puso trabado y la defensa cerrando el aro en el momento justo. Eso, en un torneo de tres fechas, pesa tanto como el triple bien tirado.
La calculadora: qué tiene que pasar para que Boca ya sea semifinalista
- Este miércoles 23 de septiembre, a las 8.30, Beijing Royal Fighters se cruza con el selectivo de la NBA G League.
- Si gana el combinado estadounidense, Boca sella su pase a semifinales sin importar el resultado de su segundo partido.
- Si vence Beijing, la definición se atrasa: Boca quedaría obligado a ganar el jueves para evitar un triple empate que se resolvería por diferencia de puntos.
- El cierre del grupo será el jueves 24, también a las 8.30, contra el selectivo de la G League, que fue subcampeón en las dos ediciones anteriores del torneo.
Así de finita es la línea. Boca no depende de sí mismo al ciento por ciento para entrar en semis esta misma semana, pero quedó a un pasito. Y ese pasito lo puede dar otro, lo que en el deporte es casi un regalo.
Lo que viene es otra historia. Del otro lado espera un equipo con jugadores de la liga de desarrollo de la NBA, jóvenes con hambre y con el hábito de competir viernes tras viernes. Habrá que ver si Boca aguanta el ritmo, si Lema vuelve a aparecer en los momentos calientes y si Cáffaro sigue leyéndolo todo bajo el aro. Porque en estos torneos, los que crecen cuando la rotación se acorta, son los que terminan haciendo ruido.
La pregunta que queda flotando
¿Qué aspecto del juego de Boca será más importante ante el combinado estadounidense? Me juego doble a que pasa por la defensa y por el rebote. El goleo siempre aparece; lo que define estos cruces cortos es quién no le regala posesiones al rival. Y los pibes de la G League viven de correr la cancha y castigar errores. Boca, que lo sabe, seguramente ya está trabajando en eso.
