Baulo se calza el traje de televisivo y se sienta en la mesa de Tinelli: el salto del streaming a la pantalla grande
El creador de contenido de 24 años debuta esta semana en "Dale Match" junto a Marcelo Tinelli y un panel de cinco integrantes. Cómo recibió la convocatoria, qué lugar se imagina en la mesa y por qué dice que llega en un momento de reordenamiento personal.
Yo estuve ahí, lector fiel de estos ciclos que mezclan generaciones, cuando un pibe de 24 años me dijo al teléfono, con la voz todavía con el tono del vivo y la risa corta, que le costaba explicarles a sus amigos lo que le estaba pasando: Santiago Baietti, al que todos conocemos como Baulo, abandona por un rato las luces del streaming y se suma esta semana al panel de "Dale Match", el nuevo programa que Marcelo Tinelli tiene todo listo para arrancar el miércoles 14 de octubre a las 21 horas. La novedad no es menor: estamos hablando de un chico que construyó su audiencia en plataformas, primero en el canal colectivo Mernosketti que compartía con Mernuel y Moski, y después con presencia propia en Kick, Instagram y TikTok, y que ahora se prueba en la televisión abierta, ese territorio que hasta acá miraba desde afuera.
Antes de que Tinelli pronunciara su nombre en la mesa, lo que había en la previa era la incertidumbre de cualquier debut: Baulo no había compartido programa con sus compañeros ni los conocía del ambiente. Apenas un puñado de entrenamientos con Carito Müller, y un contacto mínimo con el resto. Y sin embargo, cuando le preguntan cómo recibió la convocatoria, el joven lo cuenta con la frescura del que todavía se sorprende con las llamadas: la oferta le llegó de la mano de su productor, su primera reacción fue reírse, y enseguida dejó escapar una frase que dice mucho de cómo procesa él este salto, porque asegura que Marcelo es una persona que conoce desde muy chico, muy presente en su casa, con su familia, con mi mamá, como si al nombrar a Tinelli estuviera describiendo casi a un pariente.
El pibe que pelea abajo del ring y arriba del escenario
Porque, claro, Baulo no llega sólo a la pantalla: llega entrenando para una pelea programada para fin de año, y él mismo lo explica como parte de un mismo paquete. Dice que el streaming, el panel en la tele y la preparación física le traen estructura a la rutina, como si cada actividad le marcara un ritmo distinto del día, y que los tres proyectos, juntos, lo obligan a cumplir con horarios que antes no tenía. Esa preparación física, aclaró, es un trabajo en serio, con fechas y rivales confirmados, lo que hace que cada emisión de "Dale Match" funcione también como una recompensa después de los guantes.
En la previa, cuando le preguntaron por el tono del programa, Baulo fue claro sobre cómo se imagina adentro: "En tu stream vos sos el eje central de la charla. En un programa hay que aportar en los momentos justos y aprovechar las oportunidades". La diferencia, para él, no es de talento sino de reparto: en su canal habla cuando quiere y sobre lo que quiere; en una mesa de televisión tiene que aprender a morder el lápiz, medir el silencio y guardar los mejores chistes para cuando la conversación los habilite. En sus propias palabras, ése será su aporte principal: representar la mirada más joven, en una etapa vital distinta a la del resto del equipo.
ComoBaulo, pienso yo que muchas veces el salto de plataforma a televisión abierta se cuenta desde el estrellato, y pocas veces desde la perilla del miedo: en su lugar, imagino a este pibe de 24 años revisando el guion, midiendo los tiempos con los dedos, acordándose de los consejos que le haya dejado su paso por Vorterix, aquel viejo lugar que su padre identificaba más con Mario Pergolini que con los amigos del joven. Esa es la clase de referencia íntima que Baulo se llevó a su nueva casa. Aunque ellos no se conocían antes, Baulo dice tener mucha fe en el funcionamiento de la mesa, y se imagina aportar sorpresa en cada emisión, como si cada programa fuera un capítulo nuevo y él tuviera algo distinto para mostrar cada noche.
“Vamos a ver qué sale, pero tengo mucha fe.”Santiago Baulo
